En San Salvador se me ha suspendido el juicio, trato de muchas maneras de entender esto o aquello. He demorado muchos días pensando y tal vez al amontonarse Tegucigalpa sobre él, Managua sobre ellos dos y después San José de Costa Rica como una anatema; dudo mucho hablar de uno, sin referirme también a cada uno de los demás al menos en alguna medida.
San Salvador y Nicaragua comparten el difícil pasado de la persecución y la guerra. Su gente es sumamente sensible al dolor, conocen lo que significa tener que esconder a alguien para evitar que sea asesinado por el gobierno persecutor. Sin embargo, desde mi percepción, han elaborado un relato tan distinto entre ambos, que se me escapan entre las manos las palabras precisas para entender lo que ahí sucede.
Una cosa siniestra es patente en ambos lugares, lo mismo que en Honduras y claro, aún Costa Rica y Panamá. La corrupción y el estancamiento de las élites políticas es lo único que puede explicar el terrible contraste y contradicción (pobreza y opulencia) que evidencian sus poblaciones.
Los Salvadoreños comparan con anhelo el gran espacio geográfico que guarda Guatemala, los guatemaltecos (o chapines) saben que no es por el espacio que su gente sufre necesidad y carencias aquí y allá. Los salvadoreños ignoran que la población de Honduras sufre la misma necesidad que ellos y los hondureños se sienten comparables en "bienestar" o "necesidad" con Guatemala.
El Salvador se transforma en un ombligo, por el que pasan todo tipo de agravios. Su economía, su élite política, su derecho y constitución, han sido importados de norte américa, a través de la torpe penumbra de la "estabilidad económica" para unos cuantos y el agravado esfuerzo de la mayoría, que sostiene ese sistema mal importado, mal pensado, infantilmente seguro o perversamente estable para los intereses de aquellos pocos.
El pueblo del Salvador, también tiene religión, limpia y verdadera por parte de sus fieles y turbia sino siniestra por parte de sus dirigentes. El monumento al Divino Salvador del Mundo a medio día, por el fuerte sol que ahí cae sobre la tierra, es un auténtico asador humano. La sombra que proyecta solo puede aliviar a unos cuantos, cerca del centro, en el debido ángulo en que la columna en que descansa el hemisferio y su Salvador sobre él encoronan. El resto de la plaza, el infierno que crea a las doce del medio día, podría representar el lugar donde vive la mayoría de la población, si aquella plaza, donde está aquél monumento, fuera un símbolo monumental de lo que sucede en ese hermoso país.
En cada gran ciudad o país existe algo que otras ciudades o países podrían envidiar, tal vez es un lujo, tal vez es la moneda que venden sus gobernantes para decir que han trabajado mucho, tal vez es verdaderamente un logro de ese pueblo (en tanto que él es, quien debería mandar).
Esa característica especial, de ese país o ese pueblo, hace que sus ciudadanos, en la más noble de sus percepciones puedan decir en el extranjero que "prefieren su país de origen" por "ello".
Por ejemplo: San Salvador tiene una muy eficiente red de transporte en la ciudad, hay rutas para todas partes y su precio es bastante accesible; Guatemala explota su espacio geográfico y eso causa envidia de la buena en otros lugares, cultiva hule, caña, plátano, tabaco, etc. en grandes cantidades, en síntesis hay trabajo del duro, pero hay trabajo, es relativamente barata la vida; Honduras es barato y sus habitantes empobrecidos ven con alivio su producción de carne y las múltiples maneras de recortar gastos aprendiendo a vivir ahí. Honduras está llena de catrachos y catrachas bien alimentadas, de gente desocupada en las calles, de prostitución y de grandes artistas muy poco descubiertos, pero al menos tienen su propia moneda (la lempira), bajos impuestos y siempre existe la posibilidad de vivir aprovechando el mercado negro y la piratería como fuente de ingreso secundaria. Como en Guatemala, el comercio informal está permitido tácitamente así que uno puede auto emplearse si de pronto aprieta la necesidad.
Ni qué decir de los costaricences, quienes tienen la vida más cara, un sistema de transporte organizado, fuentes de empleo por todas partes (por las múltiples transnacionales que ahí se establecen para producir sus productos), universidades en varias provincias y una sociedad que promueve "la paz" como un eslogan tan arraigado como el de "solidaridad" (que ya operaba inconscientemente en el ánimo nacional antes de ser explotado políticamente por Carlos Salinas de Gortari 1988-1994) en México. Debería agregar a Costa Rica su vasta y conocida fertilidad natural, pero ya es demasiado que envidiar.
En Nicaragua si hay agua! Y nadie lo sabe mejor que ellos. Tan solo el lago más pequeño de Nicaragua tiene las dimensiones de la cuenca del Anáhuac, donde se asentó la cultura Azteca y que ahora ocupa el Distrito Federal, el lago más grande es unas veinte veces más grande que ese. Solo ahí y en Costa Rica el agua se puede beber directamente del grifo sin tener que purificarse, cosa impensable para los otros países aquí mencionados. Pero Nicaragua duele también y duele mucho.
Todos los pueblos y todas las ciudades tienen "eso", su "algo", pero todo ello se ve desvanecido en cuanto giramos la mirada a la otra parte.
Si giramos unos grados la mirada vemos que la mayoría de la población desde la clase media baja hasta la pobre en extremo está siendo desplazada hacia las periferias; los sectores más "productivos" (porque emplean más) económicamente son los más beneficiados o favorecidos por los impuestos que todos pagan por igual. Es decir, los países tienden a favorecer a un sector de la sociedad y no invierten la misma proporción en el resto del territorio, por ejemplo, mejorando la seguridad, alumbrado, pavimentación, en general todo tipo de servicios, para las zonas comerciales o turísticas, olvidando o relegando el interés por las zonas habitacionales o los sectores más desfavorecidos.
Es verdad que se debe tener una estrategia de trabajo, y que los servicios y el mejoramiento de la ciudad debe comenzar por algún lugar, pero el contraste se aprecia tan grandemente, que tiene más el cariz de la inequidad y el olvido que el de un verdadero desarrollo estratégico.
Tal vez el cuadro más desgarrador y que difícilmente puede ser puesto en discusión es cuando visiblemente la población luce: cansada, desnutrida, carente de vitalidad y alegría desde los primeros años, la edad más productiva que es la juventud y la edad más importante que son la madurez y la madurez mayor. En todas estas etapas se pueden apreciar individuos poco desarrollados físicamente, con los ojos obscuros y su madurez, tempranamente envejecida, sin haber podido entregar todo lo que podían regresar en crecimiento y aportes a la ciudad y al pais.
Los territorios en que la mayoría de la gente vive, cuando regresa a sus hogares para descansar de la dura jornada son solo eso, lugares para repostar las baterías, para dormir el cansancio, para poner un somnífero al dolor con las grandes esperanzas.
Las sociedades están siendo desplazadas de los centros, de sus centros, de lo que quizá en otro tiempo era su ciudad, habitable, caminable, entrañable. Pero en un movimiento de sobrevivencia o más bien dependencia, regresan todos los días al centro de la ciudad, su centro de trabajo, entonces agradecen que haya rutas rápidas, sistemas de transporte eficientes, comida rápida e informal a la mano en sus trayectos. Los habitantes de las provincias poco a poco se hacen dependientes también y con el tiempo la importación de la misma dependencia destruye su autosuficiencia rural, poco a poco, los pueblos cercanos no solamente dependen más de las grandes ciudades, sino que son absorbidos también económicamente, a tal grado que la vida deja de concebirse sin vivir desmembrado entre el trayecto de regreso a la vivienda, el trabajo y el hogar.
Es triste en todas partes, ya sea en las grandes ciudades o en las pequeñas poblaciones, observar las horas robadas a cada ser humano mientras se desplaza de un lugar a otro, implorando a través de su fe que su traslado sea seguro, corto y aunque sería pedir mucho: agradable. Es triste digo, porque la fe que tiene el pueblo, se recarga toda en la súplica por la conservación de la vida cotidiana, que en este juego complejo e inequitativo de ir y venir, se transforma en una ruleta rusa que opera en todas partes sobre los seres humanos que se desplazan todos los días para poder ir a trabajar.
No es extraño entonces que en centroamérica se viva con miedo, las caras de todos y todas apenas aceptan la sonrisa del extraño, del recién llegado, del extranjero, del desconocido. Por el grado de aceptación he podido medir el miedo, por esa aceptación a la inquietud del forastero, a la duda del desorientado que pregunta por una calle o que quiere simplemente pedir permiso para pasar; se puede saber según yo y el departamento de alta psicología terrícola de la universidad de júpiter en saturno: mucho.
Yo diría que en Guatemala percibí miedo de la gente antes de que sepan lo que estás preguntando, luego desinterés; en el salvador desconfianza, hasta el momento en que comprenden que tienes una duda y después una inusitada solidaridad contigo, que llega al punto de la preocupación por la persona misma. En El Salvador llegué a sentir que si seguía demostrando mi inocencia y debilidad, la gente de verdad me acompañaría hasta mi casa de la mano, sin importar lo demás; En Honduras la vida del otro no vale nada, lo siento, lo sentí, la gente común carece de memoria y tiene una orientación geográfica inocente, o intenta embaucarte astutamente. En Honduras, los grandes corazones, guardan silencio, son las almas más calladas, los otros, no. Quizá por eso los autobuses de transporte colectivo son silenciosos, quizá la gente es muy buena, pero esa, se esconde muy adentro del bullicio; En Nicaragua la gente tiene miedo pero quisiera ayudar, es una mezcla extraña entre lo que sucede en honduras y el salvador. En Nicaragua la gente cree que no puede dar más porque de cualquier manera siempre lo da todo, si yo fuera su psicólogo insensible, diría que son víctimas totales, diría que lo saben, diría que no les gusta sentirse así y diría que tampoco saben qué hacer con ello. Diría que en su estado mas sano, dan todo y ya, naturalmente, así de simple y quienes estuvieran en el otro polo no pueden concebir que alguien de algo sin algún interés. Si quisiera ser sumamente simple y mal explicado, diría que entre esos dos extremos oscila el carácter y contradicción de los Nicas.
En una participación del publico en el reciente congreso de antropología en Honduras, preguntaron al ponente porqué razón en Nicaragua no había maras como en el Salvador. A la respuesta satisfactoria (que no la del congreso) yo le otorgaría el nóbel de centroamérica.
Los costarricences se cuecen a parte porque son ticos. Gran porcentaje de la población sufre del mismo problema: incapacidad de expresar su disgusto. Una amiga me describió este síntoma de una manera muy cotidiana: "Si a un tico le preguntas cómo te ves, y no le gusta como te ves, te va a decir: mmm yo creo que hace mucho sol para esa ropa, o, esos colores van mejor con el frio del invierno, etc. Pero nunca te dirá que NO LE GUSTA y punto." La incapacidad para poder asimilar sus propios sentimientos podría ser la constante en su funcionamiento afectivo. Ello se ve reflejado en su conducta: Los ticos tragan, pero no digieren; se amontonan ya arriba, cerca de la entrada del autobús y no pasan para atrás. Si algo les molesta, lo suavizan porque "¡la paz es el símbolo de los Ticos!". Tienen una enorme conciencia de todos sus males pero solo unos cuantos se asumen con la capacidad de enfrentarlos, el resto decide padecerlos estoicamente, o desde la auténtica debilidad asumida humildemente. Decía Teresa de Ávila "La humildad es verdad" y en ellos se cumple cabalmente. Esta humilde debilidad los hace tender a la honestidad al menos con el exterior, por eso existe la fama de "la honestidad de las mujeres ticas". De ahí que los extraños los vean como personas muy honestas, pero "blanditos".
Un Tico cumple y hace lo que se propone.
Los Ticos, siempre tendrán problemas estomacales o intestinales y todo ello se lo atribuirán a las bacterias de la comida.
Qusiera poder terminar este artículo alguna vez...
En la ruta...
Es un blog personal con los siguientes intereses: filosofía, fotografía, informática, viajes, música, documentales, pelis y algo más.
miércoles, 8 de junio de 2011
sábado, 19 de febrero de 2011
Como en México!
Me resulta desconcertante la ciudad de Antigua, tal pareciera que si un destino es turístico para el extranjero como "Pueblo mágico", se salva, pero se condena.

De una parte se salva porque el destino permanece hermoso, intocado, con el porvenir seguro de que será vigilado en su desarrollo como localidad, pero esa delgada cobertura benévola palidece cuando aparece nuevamente el pueblo, la gente de a pie que ha habitado por cientos de años aquella zona y que nada la protege.

Tal como muchos "Pueblos mágicos" en México, Antigua es una ciudad para visitar y disfrutar tanto por su tranquilidad (cosa escasa en Guate la capital) y su rural belleza. Si ponemos en un lado a la ciudad de Antigua y en el otro cualquiera de los muchos "Pueblos mágicos" de México, casi no notariamos diferencias. Incluso los precios vuelven a estabilizarse en una simetría tan pertinente que da escalofrío por su exactitud, si pensamos en una sincronía. Vuelve a haber lugares accesibles económicamente y lugares que ni el extranjero europeo promedio se podría permitir tan fácilmente. No así en Guate, donde si decidiéramos comer todos los días de un año en un lugar distinto, sin repetir y económico (17 pesos mexicanos la comida), seguramente nos sobrarían los lugares.

Pero qué quiero resaltar con esto? Lo que me sugiere esta circunstancia es que un determinado país puede tener el nivel que tenga, pero los destinos "mágicos" han prosperado y lo hacen en una isla independiente. No estoy diciendo que la economía del país no tenga absolutamente nada que ver con el desarrollo particular de sus comunidades, sino que me asombra que en este destino, la identidad es casi total. Si yo intentara hacerme una idea de la economía del país de Guatemala a partir solamente de este "destino mágico", sin pensarlo mucho la pondría a la par de la economía mexicana. Pero esto sería equivocado y aquí es donde surge la idea de la condena.

La condena del lugar "mágico" radica nuevamente en la expulsión o tendencia hacia la expulsión paulatina de los habitantes originales.
Tengo la impresión de que esta expulsión es menos consciente de lo que es en las grandes ciudades como en Guate (la capital), donde la gente humilde que vive, come, pide, duerme, comercia, etc. en el centro de la ciudad es descaradamente expulsada de las zonas de las que ya se han apoderado los establecimientos "privados y legales".

Digo que tengo esa impresión, pues en Antigua, algunos o una cantidad considerable de los propios habitantes originales, tienen un "decoroso" lugar en los mercados de artesanías, que son VITALES para este tipo de destinos turísticos. Por eso pienso que es menos consciente la expulsión, porque la necesidad que tienen de ellos, en tanto que son ornato (perdóneseme la expresión, hago incapié en el carácter utilitario que tienen para algunos) del sitio, pero no solo eso, porque además tal como la sangre del cuerpo, mantienen con aspecto vivo al lugar (dotandolo de cultura, artesanías y tradición) que se enriquece de los ingresos turísticos.

Es inconsciente porque si ya se hubieran percatado de esta simbiosis entre ambos (habitantes originales e inversionistas locales o foráneos), la solución racional sería favorecerla en igualdad de oportunidades, pero como he dicho: los habitantes originales pueden tener un local en el mercado, pero no se les aporta el recurso económico inicial para fundar y dirigir una: "casa del huéspedes con restaurant de y atendida por Kaqchikeles".

Sería fabuloso para el turista extranjero ávido no solo de aventura sino de contenido cultural, poder compartir la mesa, la comida, los olores y el día a día en una opción menos occidental como "hotel" u "hostal" o etc. Hacer justicia distributiva por otra parte con aquellos que son dueños, fundadores, transformadores y guardianes de la cultura milenaria.

Sería maravilloso que no se les condenara a vender frutita en puestos improvisados o carritos en las plazas, o mientras caminan por el arrollo vehicular. Sería inteligente apropiarlos de bienes, ayudarlos a ser propietarios reales y no solo encadenarlos a cocheros en una carreta con caballo que "debe tener un costal atrás para que no tire caca". Sería inteligente digo, porque condenar a los habitantes originales, es condenar la magia del lugar.

Cuando la ciudad de Antigua pierda o termine de expulsar a su pueblo, no habrá más magia en ese lugar, no estará más... en la ruta...

De una parte se salva porque el destino permanece hermoso, intocado, con el porvenir seguro de que será vigilado en su desarrollo como localidad, pero esa delgada cobertura benévola palidece cuando aparece nuevamente el pueblo, la gente de a pie que ha habitado por cientos de años aquella zona y que nada la protege.
Tal como muchos "Pueblos mágicos" en México, Antigua es una ciudad para visitar y disfrutar tanto por su tranquilidad (cosa escasa en Guate la capital) y su rural belleza. Si ponemos en un lado a la ciudad de Antigua y en el otro cualquiera de los muchos "Pueblos mágicos" de México, casi no notariamos diferencias. Incluso los precios vuelven a estabilizarse en una simetría tan pertinente que da escalofrío por su exactitud, si pensamos en una sincronía. Vuelve a haber lugares accesibles económicamente y lugares que ni el extranjero europeo promedio se podría permitir tan fácilmente. No así en Guate, donde si decidiéramos comer todos los días de un año en un lugar distinto, sin repetir y económico (17 pesos mexicanos la comida), seguramente nos sobrarían los lugares.
Pero qué quiero resaltar con esto? Lo que me sugiere esta circunstancia es que un determinado país puede tener el nivel que tenga, pero los destinos "mágicos" han prosperado y lo hacen en una isla independiente. No estoy diciendo que la economía del país no tenga absolutamente nada que ver con el desarrollo particular de sus comunidades, sino que me asombra que en este destino, la identidad es casi total. Si yo intentara hacerme una idea de la economía del país de Guatemala a partir solamente de este "destino mágico", sin pensarlo mucho la pondría a la par de la economía mexicana. Pero esto sería equivocado y aquí es donde surge la idea de la condena.
La condena del lugar "mágico" radica nuevamente en la expulsión o tendencia hacia la expulsión paulatina de los habitantes originales.
Tengo la impresión de que esta expulsión es menos consciente de lo que es en las grandes ciudades como en Guate (la capital), donde la gente humilde que vive, come, pide, duerme, comercia, etc. en el centro de la ciudad es descaradamente expulsada de las zonas de las que ya se han apoderado los establecimientos "privados y legales".
Digo que tengo esa impresión, pues en Antigua, algunos o una cantidad considerable de los propios habitantes originales, tienen un "decoroso" lugar en los mercados de artesanías, que son VITALES para este tipo de destinos turísticos. Por eso pienso que es menos consciente la expulsión, porque la necesidad que tienen de ellos, en tanto que son ornato (perdóneseme la expresión, hago incapié en el carácter utilitario que tienen para algunos) del sitio, pero no solo eso, porque además tal como la sangre del cuerpo, mantienen con aspecto vivo al lugar (dotandolo de cultura, artesanías y tradición) que se enriquece de los ingresos turísticos.
Es inconsciente porque si ya se hubieran percatado de esta simbiosis entre ambos (habitantes originales e inversionistas locales o foráneos), la solución racional sería favorecerla en igualdad de oportunidades, pero como he dicho: los habitantes originales pueden tener un local en el mercado, pero no se les aporta el recurso económico inicial para fundar y dirigir una: "casa del huéspedes con restaurant de y atendida por Kaqchikeles".
Sería fabuloso para el turista extranjero ávido no solo de aventura sino de contenido cultural, poder compartir la mesa, la comida, los olores y el día a día en una opción menos occidental como "hotel" u "hostal" o etc. Hacer justicia distributiva por otra parte con aquellos que son dueños, fundadores, transformadores y guardianes de la cultura milenaria.
Sería maravilloso que no se les condenara a vender frutita en puestos improvisados o carritos en las plazas, o mientras caminan por el arrollo vehicular. Sería inteligente apropiarlos de bienes, ayudarlos a ser propietarios reales y no solo encadenarlos a cocheros en una carreta con caballo que "debe tener un costal atrás para que no tire caca". Sería inteligente digo, porque condenar a los habitantes originales, es condenar la magia del lugar.
Cuando la ciudad de Antigua pierda o termine de expulsar a su pueblo, no habrá más magia en ese lugar, no estará más... en la ruta...
Ubicación:Ciudad de Antigua, Guatemala
viernes, 18 de febrero de 2011
Guate
En la ruta, he estado pensando una y otra vez la frase de aquél amigo del bus (que relacionaba magníficamente la idea del a pobreza con la inseguridad), tratando de entrever porqué razón me rebota tanto por otro lado, la idea de que se diga simplemente: Guatemala es más inseguro que México o Guatemala es más pobre que México y cosas por el estilo que si bien, falsas no son, me parecen por otro lado una odiosa simplificación de lo que verdaderamente sucede.

En Oaxaca existen fuertes contrastes económicos, basta caminar un poco por el Andador Turístico para percatarse de que un traje de dos mil dólares ataviado por una señora de la high, puede sin la más mínima sorpresa transitar al lado de una familia sentada en la acera que se prepara para desayunar, comer o cenar (o ninguna de las tres) a partir de tortillas con chile.

El hijo menor, aprovechando la ocasión extiende su bracito con una jícara de plástico, el padre toca el acordeón y la hija mayor cuida al bebecito que apenas puede parar de llorar de frío o de hambre entre su pequeño regazo, mientras la mamá alista taco por taco.

Eso es un contraste. Acá como en Oaxaca los hay por todas partes, pero entonces ¿cuál es la diferencia?
La gente pobre, a través de leyes, decretos, planes de desarrollo, etc. poco a poco es expulsada hacia la periferia de las ciudades. En Guatemala, si bien existen ciertos lugares donde está prohibido el ambulantaje o el comercio informal, la gente humilde puebla las ciudades, las calles les pertenecen aún.

Lo anterior me ha llevado a pensar sobre todo en ¿qué es lo que nosotros hicimos con nuestra gente humilde?
En cualquier lugar donde se permite el comercio informal, sea el DF, Oaxaca, Guanajuato, Xalapa, etc. la gente que tiene necesidad ejerce su economía a través de la vendimia.

Es expulsada cada vez más hacia la periferia, pues "El centro histórico" debe permanecer virgen y hermoso para todos los paseantes. En Guatemala hay una calle específicamente donde esto sucede, se llama Avenida 6, en ella los principales establecimientos de comida, vestido, trasnacionales, placitas y etc. han empezado a "limpiar" la ciudad.

Es la calle más segura sin duda, está poblada aquí y allá de agentes de seguridad privada contratados por cada uno de los establecimientos.
La avenida siguiente a ella puede ser un peligro después de las seis o siete de la noche, pero no esa avenida, sino te sales de ella, todo estará bien al menos hasta que los establecimientos comiencen a cerrar sus servicios.
Es muy probable que nuestra gente humilde haya tenido que ser obligada a emigrar después de que les impedimos que vendieran fruta, ropa, comida, productos importados, etc. en las calles. Es altísima la cantidad de dinero que recibe México a través de remesas, es muy probable que nuestra gente humilde haya sido exportada y por ello, podemos sin mucho problema crear leyes por aquí y por allá que tiendan a abolir el comercio informal, que yo llamaría "auto empleo por necesidad".

La gente que aquí tiene un trabajo de ocho horas es afortunada, pero tampoco debemos de sentirnos afortunados nosotros en México pues en caso de perderlo y no encontrar uno nuevo, difícilmente podríamos pararnos a medio zócalo a vender fruta con una carretilla o comida así sin más, aquí si.
La gente que aquí tiene un buen trabajo, es escasa. Pero tampoco debemos sentirnos tan afortunados en México porque aquí y allá hay pocos buenos trabajos. El filtro de aquí sin duda es la educación, se percibe que hay pocos profesionistas, pero tampoco debemos sentirnos a salvo o superiores en México, porque al aumentar el número de profesionistas allá, el número de ellos desempleados o trabajando de otra cosa es cada vez mayor y entonces hace falta una nueva especialización para poder sobre salir y adquirir un posible buen trabajo.

Se dice que muchos estados de la república mexicana tienen mejor educación que el país entero de Guatemala, y tal vez eso sea cierto, pero nuevamente objeto esa idea tan simple.
Algunos estados han hecho lo que han podido para sacudirse a su gente humilde, ella, tiene que refugiarse en otros estados, emigrar al extranjero. En las grandes ciudades, masas enormes de gente en pobreza extrema vive apretujada en viviendas casi invisibles.

Hay estados que podrían tener mejor educación, pues han comprimido hacia el exterior a "la población indeseable" y sacudídose el problema, mientras masas de clase media baja, media alta y para arriba, crecen y se multiplican; todos ellos piden educación y la tienen, ahí donde los muchos estados tienen una mejor educación que muchos países.
Muchos gobiernos piensan que por no verlos (a su gente humilde) en las calles del primer cuadro de la ciudad (vendiendo, pidiendo limosna, sobreviviendo), tal como aquí en Guate en la Avenida 6, no existen. Y claro que no existen ahí, pero todo ese cuerpo de seguridad contratado por los establecimientos para resguardarlos, son la prueba clara de que el enemigo está ahí, vivo, el enemigo come y necesita, el enemigo es de nuevo la pobreza.

La pobreza será comprimida cada vez más hacia la periferia hasta que se disperse por la misma necesidad, impedida cada vez más a accesar a la metrópoli por recursos y emigrará; volverá esporádicamente en forma de forajidos que despojan de sus pertenencias a quienes viven dentro de los muros de la ley; o volverá algún día de esos en que todo parece muy tranquilo, un primero de enero, no como forajido, tampoco como emigrante que regresa, sino como la inmensa mayoría que reclama su ciudad.
En Oaxaca existen fuertes contrastes económicos, basta caminar un poco por el Andador Turístico para percatarse de que un traje de dos mil dólares ataviado por una señora de la high, puede sin la más mínima sorpresa transitar al lado de una familia sentada en la acera que se prepara para desayunar, comer o cenar (o ninguna de las tres) a partir de tortillas con chile.
El hijo menor, aprovechando la ocasión extiende su bracito con una jícara de plástico, el padre toca el acordeón y la hija mayor cuida al bebecito que apenas puede parar de llorar de frío o de hambre entre su pequeño regazo, mientras la mamá alista taco por taco.
Eso es un contraste. Acá como en Oaxaca los hay por todas partes, pero entonces ¿cuál es la diferencia?
La gente pobre, a través de leyes, decretos, planes de desarrollo, etc. poco a poco es expulsada hacia la periferia de las ciudades. En Guatemala, si bien existen ciertos lugares donde está prohibido el ambulantaje o el comercio informal, la gente humilde puebla las ciudades, las calles les pertenecen aún.
Lo anterior me ha llevado a pensar sobre todo en ¿qué es lo que nosotros hicimos con nuestra gente humilde?
En cualquier lugar donde se permite el comercio informal, sea el DF, Oaxaca, Guanajuato, Xalapa, etc. la gente que tiene necesidad ejerce su economía a través de la vendimia.
Es expulsada cada vez más hacia la periferia, pues "El centro histórico" debe permanecer virgen y hermoso para todos los paseantes. En Guatemala hay una calle específicamente donde esto sucede, se llama Avenida 6, en ella los principales establecimientos de comida, vestido, trasnacionales, placitas y etc. han empezado a "limpiar" la ciudad.
Es la calle más segura sin duda, está poblada aquí y allá de agentes de seguridad privada contratados por cada uno de los establecimientos.
La avenida siguiente a ella puede ser un peligro después de las seis o siete de la noche, pero no esa avenida, sino te sales de ella, todo estará bien al menos hasta que los establecimientos comiencen a cerrar sus servicios.
Es muy probable que nuestra gente humilde haya tenido que ser obligada a emigrar después de que les impedimos que vendieran fruta, ropa, comida, productos importados, etc. en las calles. Es altísima la cantidad de dinero que recibe México a través de remesas, es muy probable que nuestra gente humilde haya sido exportada y por ello, podemos sin mucho problema crear leyes por aquí y por allá que tiendan a abolir el comercio informal, que yo llamaría "auto empleo por necesidad".
La gente que aquí tiene un trabajo de ocho horas es afortunada, pero tampoco debemos de sentirnos afortunados nosotros en México pues en caso de perderlo y no encontrar uno nuevo, difícilmente podríamos pararnos a medio zócalo a vender fruta con una carretilla o comida así sin más, aquí si.
La gente que aquí tiene un buen trabajo, es escasa. Pero tampoco debemos sentirnos tan afortunados en México porque aquí y allá hay pocos buenos trabajos. El filtro de aquí sin duda es la educación, se percibe que hay pocos profesionistas, pero tampoco debemos sentirnos a salvo o superiores en México, porque al aumentar el número de profesionistas allá, el número de ellos desempleados o trabajando de otra cosa es cada vez mayor y entonces hace falta una nueva especialización para poder sobre salir y adquirir un posible buen trabajo.
Se dice que muchos estados de la república mexicana tienen mejor educación que el país entero de Guatemala, y tal vez eso sea cierto, pero nuevamente objeto esa idea tan simple.
Algunos estados han hecho lo que han podido para sacudirse a su gente humilde, ella, tiene que refugiarse en otros estados, emigrar al extranjero. En las grandes ciudades, masas enormes de gente en pobreza extrema vive apretujada en viviendas casi invisibles.
Hay estados que podrían tener mejor educación, pues han comprimido hacia el exterior a "la población indeseable" y sacudídose el problema, mientras masas de clase media baja, media alta y para arriba, crecen y se multiplican; todos ellos piden educación y la tienen, ahí donde los muchos estados tienen una mejor educación que muchos países.
Muchos gobiernos piensan que por no verlos (a su gente humilde) en las calles del primer cuadro de la ciudad (vendiendo, pidiendo limosna, sobreviviendo), tal como aquí en Guate en la Avenida 6, no existen. Y claro que no existen ahí, pero todo ese cuerpo de seguridad contratado por los establecimientos para resguardarlos, son la prueba clara de que el enemigo está ahí, vivo, el enemigo come y necesita, el enemigo es de nuevo la pobreza.
La pobreza será comprimida cada vez más hacia la periferia hasta que se disperse por la misma necesidad, impedida cada vez más a accesar a la metrópoli por recursos y emigrará; volverá esporádicamente en forma de forajidos que despojan de sus pertenencias a quienes viven dentro de los muros de la ley; o volverá algún día de esos en que todo parece muy tranquilo, un primero de enero, no como forajido, tampoco como emigrante que regresa, sino como la inmensa mayoría que reclama su ciudad.
Ubicación:Guatemala de la Asunción
jueves, 17 de febrero de 2011
De Maras y mujeres
Considero que difícilmente podría abarcar todo lo vivido este día, más por
una deficiencia en mi capacidad de narración y síntesis que por una auténtica crónica inacabable que al final señalara tan solo el hilo negro de lo que seguramente todos alguna vez ya han sentido.
Por ello, debo concretar que ha sido especial este día y para seguir el ejemplo de una de mis mejores interlocutoras que la vida me ha mandado como maestra, voy a tratar de mostrarlo con algunas frases y comentarios que recuerdo de algunas conversaciones que tuve durante el viaje con dos salvadoreños que se dirigían de vuelta a su tierra. Adjuntare algunas fotos del trayecto que narrarán otra historia por si solas.

"A la mujer bajita y la yegua baya, ábrele mejor la puerta para que se vaya."
"Es que las mujeres bajitas son maaalas, yo anduve con una y mira, me olía los calzones para ver si olían a mujer; o cuando me venia, agarraba mi semen y se lo quedaba mirando y decía: ´mmm mira que raro esta este semen, seguro que ya te estas acostando con otra´. Las mujeres bajitas son malas, yo la dejé porque me quiso matar."

"En las noches me despierto y lo primero que pienso es: ´mis hijos, ¿les estará faltando comida?´ y los veo a escondidas para pasarles remesa."
"Cuando dos se separan, los únicos que sufren son los hijos. Yo la quería matar para que ya no siguiera haciéndome daño y por miedo, pero ¿para qué dejarle a los hijos rencor para toda la vida por su madre? Mejor me fuí..."

"La tercera vez que me trataron de matar, llevaba a mi hijo de diez meses en los brazos, yo sé quien fue, me lo mandaron porque me debían un dinero y al salado este, se le hizo más fácil matarme que pagarme lo que me debía."

"Yo trabajo en Tapachula, vengo de El Salvador, pero ayer que venía, me dijeron que mi hermano se murió y me tuve que regresar, no he comido nada desde ayer."

"Pensé que había visto, mira dije, ahí va el Kalimba en el bus." (refiriéndose a mí)

"Me dijo que la habían tenido secuestrada tres años en Reynosa (Tamaulipas), llevaba un bebé en sus brazos como de diez meses, me contó y nomás se me hizo un nudo en la garganta; me quería pagar con su cuerpo por el favor de traerla y darle para que llegara de regreso a su país; Me quería pagar con su cuerpo en el hotel donde nos quedamos, pero le dije ´¿cómo crees? No. A mí también me han hecho favores´."

"Los Maras hacen mucho en mi país por la gente que necesita. A los gringos que vienen en la bicicleta ni les hacen nada y si se les poncha la llanta, hasta los ayudan con el pinchazo, eso si, luego el gringo les da su propina y quedan felices."

"En Guatemala es más peligroso, aquí nomás te andan viendo lo que traes, allá en El Salvador, ni se fijan."
"En todas partes es inseguro en algunas zonas, el enemigo donde quiera, es la pobreza."
En la ruta...
Epílogo: Me doy cuenta de que las historias que escucho en este trayecto son de norte a sur, así las he llamado por el contenido. Las historias que todos conocemos a través de las películas que persiguen el "american dream" son historias de sur a norte.
En El Salvador es legal estar armado, se sabe que siete de cada diez personas tienen una o más armas.
P.D. Gracias Nata.
una deficiencia en mi capacidad de narración y síntesis que por una auténtica crónica inacabable que al final señalara tan solo el hilo negro de lo que seguramente todos alguna vez ya han sentido.
Por ello, debo concretar que ha sido especial este día y para seguir el ejemplo de una de mis mejores interlocutoras que la vida me ha mandado como maestra, voy a tratar de mostrarlo con algunas frases y comentarios que recuerdo de algunas conversaciones que tuve durante el viaje con dos salvadoreños que se dirigían de vuelta a su tierra. Adjuntare algunas fotos del trayecto que narrarán otra historia por si solas.
"A la mujer bajita y la yegua baya, ábrele mejor la puerta para que se vaya."
"Es que las mujeres bajitas son maaalas, yo anduve con una y mira, me olía los calzones para ver si olían a mujer; o cuando me venia, agarraba mi semen y se lo quedaba mirando y decía: ´mmm mira que raro esta este semen, seguro que ya te estas acostando con otra´. Las mujeres bajitas son malas, yo la dejé porque me quiso matar."
"En las noches me despierto y lo primero que pienso es: ´mis hijos, ¿les estará faltando comida?´ y los veo a escondidas para pasarles remesa."
"Cuando dos se separan, los únicos que sufren son los hijos. Yo la quería matar para que ya no siguiera haciéndome daño y por miedo, pero ¿para qué dejarle a los hijos rencor para toda la vida por su madre? Mejor me fuí..."
"La tercera vez que me trataron de matar, llevaba a mi hijo de diez meses en los brazos, yo sé quien fue, me lo mandaron porque me debían un dinero y al salado este, se le hizo más fácil matarme que pagarme lo que me debía."
"Yo trabajo en Tapachula, vengo de El Salvador, pero ayer que venía, me dijeron que mi hermano se murió y me tuve que regresar, no he comido nada desde ayer."
"Pensé que había visto, mira dije, ahí va el Kalimba en el bus." (refiriéndose a mí)
"Me dijo que la habían tenido secuestrada tres años en Reynosa (Tamaulipas), llevaba un bebé en sus brazos como de diez meses, me contó y nomás se me hizo un nudo en la garganta; me quería pagar con su cuerpo por el favor de traerla y darle para que llegara de regreso a su país; Me quería pagar con su cuerpo en el hotel donde nos quedamos, pero le dije ´¿cómo crees? No. A mí también me han hecho favores´."
"Los Maras hacen mucho en mi país por la gente que necesita. A los gringos que vienen en la bicicleta ni les hacen nada y si se les poncha la llanta, hasta los ayudan con el pinchazo, eso si, luego el gringo les da su propina y quedan felices."
"En Guatemala es más peligroso, aquí nomás te andan viendo lo que traes, allá en El Salvador, ni se fijan."
"En todas partes es inseguro en algunas zonas, el enemigo donde quiera, es la pobreza."
En la ruta...
Epílogo: Me doy cuenta de que las historias que escucho en este trayecto son de norte a sur, así las he llamado por el contenido. Las historias que todos conocemos a través de las películas que persiguen el "american dream" son historias de sur a norte.
En El Salvador es legal estar armado, se sabe que siete de cada diez personas tienen una o más armas.
P.D. Gracias Nata.
Ubicación:Guatemala
miércoles, 16 de febrero de 2011
El camino de la bestia con epílogo
Recuerdo que hace alrededor de cuatro años, antes de que comenzáramos a "ganar la guerra contra el narcotráfico", Tapachula tuvo un brillo sangriento que duró algún tiempo, tal vez muy poco si pensamos, solo si pensamos, en términos de lo que después seguiría en la escalada de violencia del país.
El asentamiento de los llamados Maras en este territorio fronterizo causaba un mórbido interés que quizá tuvo uno de sus puntos climáticos cuando se difundió la noticia de que un periodista español, quien realizó un interesante documental acerca de la vida de una de estas pandillas, fue ultimado en algún barrio de San Salvador.

Yo sabía el nombre, ahora a vuelo de pájaro solo recuerdo su cara, algunas escenas del documental y su nacionalidad.
El dato está al alcance de un clic, siempre y cuando se cuente con una conexión de banda ancha, de la que a veces (y este es el caso) se carece en la ruta.
Otros cuadros no de menor impacto, que suceden en este lugar, tienen que ver con "La Bestia", nombre con el que se le conoce al tren carguero que transporta sobre sus techos a miles y miles de indocumentados que arriesgan sus vidas para alcanzar el "american dream".

He visto el lugar por donde pasa La Bestia, lo veo ahí tal y como también era por la casa en que crecí a más de cuatrocientos kilómetros de aquí. Quise tenerle miedo y respeto por todos los centroamericanos que montándose en él, hacen el viaje más espeluznante que pueden hacer los seres humanos hoy en día.
Quise, decía, porque no pude, el camino de La Bestia como el de tantos trenes, vacío, solo representa la ausencia de esperanzas que no pasan por ahí en ese momento. El camino de "La Bestia" solo toma su nombre cuando ella, "La Bestia" lleva como un Virgilio inverso, sobre sus lomos, no al descenso sino cuesta arriba, al infierno, al norte.
Y es el infierno seguramente, porque para ellos, el infierno comienza en México, la salida del paraíso donde se circula semi-libremente acaba en la frontera de Guatemala con México.

Por aquí y por allá es fácil descubrir a los inmigrantes a través de sus miradas, ellos las tienen esquivas, ellas las tienen tristes y cada vez que sonríen quizá querrías sentir que te piden ayuda.
De los residentes locales, los hay muy hermanados con la situación por la que atraviesan éstos y también de los otros, de esos que solo tratan bien a los propios del país o a los extranjeros.

Los primeros son lo más hermoso que tiene esta tierra, muchos de ellos también son inmigrantes, que fundan colonias sobre la carretera con nombres nostálgicos que repiten los de su lugar de origen en centroamérica; otros van y vienen tanto, que todo mundo puede jurar en cada destino que pertenecen a ese lugar; hay aquellos de los que todo mundo ya olvidó el motivo de su llegada, como los chinos, pero tienen su historia y se comportan solidariamente, al nivel de un antiguo inmigrante, que no olvida que: llegar, es pavoroso.

De los otros residentes locales, está de más hablar, cualquiera los puede reconocer y cualquiera los puede llegar a defecar al baño más cercano, donde sea que hayan nacido o venido.
En Tapachula comienza para quienes nacieron más al sur y van al norte: la trampa. Para quienes van al sur, aguarda lo desconocido....
En la ruta....
Epílogo:
Importante mencionar se aprecia un gran número de religiones además de la católica, lo cual hace este sitio aún más interesante por el fenómeno. También es interesante que "nuestros propios extranjeros" (los que discriminamos por pertenecer a grupos indígenas, dueños auténticos y milenarios de esta tierra) pasan desapercibidos una vez más, ahora por el choque fronterizo entre dos naciones.

Yo percibo que tal circunstancia, al mismo tiempo que los lleva y trae dentro de esta marea contemporánea, los hará nuevamente, otra vez: "Los sobrevivientes del mundo mágico", tal como por otras razones, los llamó Laret Sejourné.
Foto epílogo del epílogo para May, donde se muestran dos mundos conviviendo en el mismo lugar y se demuestra que muy probablemente uno de esos mundos, es ciego.

En la ruta...
El asentamiento de los llamados Maras en este territorio fronterizo causaba un mórbido interés que quizá tuvo uno de sus puntos climáticos cuando se difundió la noticia de que un periodista español, quien realizó un interesante documental acerca de la vida de una de estas pandillas, fue ultimado en algún barrio de San Salvador.
Yo sabía el nombre, ahora a vuelo de pájaro solo recuerdo su cara, algunas escenas del documental y su nacionalidad.
El dato está al alcance de un clic, siempre y cuando se cuente con una conexión de banda ancha, de la que a veces (y este es el caso) se carece en la ruta.
Otros cuadros no de menor impacto, que suceden en este lugar, tienen que ver con "La Bestia", nombre con el que se le conoce al tren carguero que transporta sobre sus techos a miles y miles de indocumentados que arriesgan sus vidas para alcanzar el "american dream".
He visto el lugar por donde pasa La Bestia, lo veo ahí tal y como también era por la casa en que crecí a más de cuatrocientos kilómetros de aquí. Quise tenerle miedo y respeto por todos los centroamericanos que montándose en él, hacen el viaje más espeluznante que pueden hacer los seres humanos hoy en día.
Quise, decía, porque no pude, el camino de La Bestia como el de tantos trenes, vacío, solo representa la ausencia de esperanzas que no pasan por ahí en ese momento. El camino de "La Bestia" solo toma su nombre cuando ella, "La Bestia" lleva como un Virgilio inverso, sobre sus lomos, no al descenso sino cuesta arriba, al infierno, al norte.
Y es el infierno seguramente, porque para ellos, el infierno comienza en México, la salida del paraíso donde se circula semi-libremente acaba en la frontera de Guatemala con México.
Por aquí y por allá es fácil descubrir a los inmigrantes a través de sus miradas, ellos las tienen esquivas, ellas las tienen tristes y cada vez que sonríen quizá querrías sentir que te piden ayuda.
De los residentes locales, los hay muy hermanados con la situación por la que atraviesan éstos y también de los otros, de esos que solo tratan bien a los propios del país o a los extranjeros.
Los primeros son lo más hermoso que tiene esta tierra, muchos de ellos también son inmigrantes, que fundan colonias sobre la carretera con nombres nostálgicos que repiten los de su lugar de origen en centroamérica; otros van y vienen tanto, que todo mundo puede jurar en cada destino que pertenecen a ese lugar; hay aquellos de los que todo mundo ya olvidó el motivo de su llegada, como los chinos, pero tienen su historia y se comportan solidariamente, al nivel de un antiguo inmigrante, que no olvida que: llegar, es pavoroso.
De los otros residentes locales, está de más hablar, cualquiera los puede reconocer y cualquiera los puede llegar a defecar al baño más cercano, donde sea que hayan nacido o venido.
En Tapachula comienza para quienes nacieron más al sur y van al norte: la trampa. Para quienes van al sur, aguarda lo desconocido....
En la ruta....
Epílogo:
Importante mencionar se aprecia un gran número de religiones además de la católica, lo cual hace este sitio aún más interesante por el fenómeno. También es interesante que "nuestros propios extranjeros" (los que discriminamos por pertenecer a grupos indígenas, dueños auténticos y milenarios de esta tierra) pasan desapercibidos una vez más, ahora por el choque fronterizo entre dos naciones.
Yo percibo que tal circunstancia, al mismo tiempo que los lleva y trae dentro de esta marea contemporánea, los hará nuevamente, otra vez: "Los sobrevivientes del mundo mágico", tal como por otras razones, los llamó Laret Sejourné.
Foto epílogo del epílogo para May, donde se muestran dos mundos conviviendo en el mismo lugar y se demuestra que muy probablemente uno de esos mundos, es ciego.
En la ruta...
Ubicación:Tapachula, Chiapas
martes, 15 de febrero de 2011
Mar
"Es una playa plana plana.... y ahí llegan las tortugas", me dijo un amigo. Boca del cielo no vale tanto la pena, ni el estero, mejor quedate ahí, en puerto arista.
Decidí desviarme hacia allá para conocer una de las playas principales de este estado. Ahí, se tiene la impresión de que le ha tomado mucho tiempo crecer como destino playero.

Tal vez se deba a que los extranjeros al considerar las playas mexicanas, tienen en mente los destinos del caribe y ribiera Maya o acaso los ya históricos y conocidos destinos del pacifico que desde los años sesenta cobraron fama y que hoy son el destino obligado de la ola que año con año forman los llamados springbreakers.
Quizá las playas de Chiapas quedan muy lejos para aquellos que no viven en el mismo estado o podría ser que la calidez del pueblo se sintiera ausente en ese destino, en parte por las amplias propiedades en que sus moradores se extienden y dispersan, no por tratarse de millonarios, sino porque ahí hay mucho mucho espacio.

Algunos lotes, quizá los mas pequeños tienen al menos veinte o cuarenta metros frontalmente y se extienden por cien o doscientos metros hacia el fondo, justo al lado de la carretera.
Ya en la playa las propiedades no son mucho menores y hay incluso zonas obscenamente abandonadas, propiedades que dan a la playa principal.
Sea por la razón que sea, Puerto Arista no tiene policías en las calles, tal vez solo se llena en temporadas vacacionales por los tuxtlecos que deciden darse una escapada, es enorme, azul, fino en su arena y hermoso por muchos ángulos.

Las tortugas marinas son sin duda el atractivo mas emocionante, es fácil también imaginar todo lo que se podría vivir en esa playa en la que por todas partes hay hermosos arboles de palo de rosa, enormes. Es fácil imaginar todo lo que ahí uno podría vivir y recordar para siempre.
Nunca en ninguna parte, se vio una playa tan hemosa, tan enorme y tan conocida, tan sola y serena.

Pero tal vez y solo tal vez la razón de su enigmático y fantasmagórico vacío humano en estos días sea que no está....
En la ruta...
Más fotos de Puerto Arista
Decidí desviarme hacia allá para conocer una de las playas principales de este estado. Ahí, se tiene la impresión de que le ha tomado mucho tiempo crecer como destino playero.
Tal vez se deba a que los extranjeros al considerar las playas mexicanas, tienen en mente los destinos del caribe y ribiera Maya o acaso los ya históricos y conocidos destinos del pacifico que desde los años sesenta cobraron fama y que hoy son el destino obligado de la ola que año con año forman los llamados springbreakers.
Quizá las playas de Chiapas quedan muy lejos para aquellos que no viven en el mismo estado o podría ser que la calidez del pueblo se sintiera ausente en ese destino, en parte por las amplias propiedades en que sus moradores se extienden y dispersan, no por tratarse de millonarios, sino porque ahí hay mucho mucho espacio.
Algunos lotes, quizá los mas pequeños tienen al menos veinte o cuarenta metros frontalmente y se extienden por cien o doscientos metros hacia el fondo, justo al lado de la carretera.
Ya en la playa las propiedades no son mucho menores y hay incluso zonas obscenamente abandonadas, propiedades que dan a la playa principal.
Sea por la razón que sea, Puerto Arista no tiene policías en las calles, tal vez solo se llena en temporadas vacacionales por los tuxtlecos que deciden darse una escapada, es enorme, azul, fino en su arena y hermoso por muchos ángulos.
Las tortugas marinas son sin duda el atractivo mas emocionante, es fácil también imaginar todo lo que se podría vivir en esa playa en la que por todas partes hay hermosos arboles de palo de rosa, enormes. Es fácil imaginar todo lo que ahí uno podría vivir y recordar para siempre.
Nunca en ninguna parte, se vio una playa tan hemosa, tan enorme y tan conocida, tan sola y serena.
Pero tal vez y solo tal vez la razón de su enigmático y fantasmagórico vacío humano en estos días sea que no está....
En la ruta...
Más fotos de Puerto Arista
Ubicación:Puerto Arista, Chiapas.
Tapanatepec
En la ruta...
Silencio... El clásico fulgor con que las mujeres del Istmo de Tehuantepec se expresan, es detenido por un momento. Sucede que muchas de ellas no son del istmo y tal vez, como muchas personas aquí, tampoco nacieron en este país.
La frontera aun esta a mas de cuatrocientos kilómetros, sin emabargo, las casetas telefónicas comienzan a mostrar los costos por minuto a todas partes de Centroamérica, Ecuador, Nicaragua, Guatemala, etc. todo a precios accesibles.
Una camioneta con policías detiene a una particular de tres toneladas, revisan cuidadosamente la caja mientras hacen preguntas al conductor.
El lenguaje es la identificación mas vigente en este lugar, el calo propio de las y los oaxaqueños del istmo de tehuantepec es inconfundible e inimitable, se nace en él y se crece con él.
Cada uno trae su propio modo de hablar y difícilmente se conoce otro o se adapta a otro de manera exacta.
Aquí en tapanatepec la gente calla, es el istmo y la frontera es lejana, pero aquí sobre todo, se valora mucho el silencio, el habla es delatora y podría arruinar muchos planes.
Ubicación:Oaxaca
viernes, 4 de junio de 2010
Carta a Javier Aguirre. (Escrita por Diego Rabasa)
Querido Javier:
En fin, no te voy a permitir arruinarme el mundial. Y te voy a decir porqué. No me puedo imaginar muchas cosas de mi vida por las que estaría dispuesto a esperar cuatro años como lo hago cada quasilustro por un mundial. Y es que cómo no esperarlos cuando he aprendido tanto de ellos. Lo siguiente lo escribo más para que no se me olvide a mí, y no tanto para ti. De México en los mundiales he aprendido lo siguiente:
- En el mundial de Estados Unidos ’94 aprendí el valor de la determinación cuando Mejía Barón no la encontró para meter a Hugo y cuando Aspe, Bernal y Jorge Rodríguez se olvidaron de si quiera llevarse una leve pizca de ella a la hora de tirar penales contra Bulgaria.
- En Francia ’98 aprendí el peso de la historia y lo poderoso de la tradición cuando por unos instantes tomamos distraídos a los dioses del futbol y pensamos que podíamos derrotar a Alemania en octavos de final. Ese partido estaba ganado desde el momento en el que se cruzaron nuestras llaves: un marasmo de descalabros contra una montaña de derrotas históricas difícilmente podía tener un desenlace distinto.
- En Japón-Corea 2002, tú me enseñaste que no importa cuánto piense que uno haya sufrido, siempre te pueden romper el corazón peor cuando nuestro archienemigo nos derrotó con un categórico 2 a 0 en octavos de final. El vacío que me provocó esa eliminación me dejó una cicatriz que todavía rezuma.
- En Alemania 2006 aprendí que no importa cuánto te acerques a la meta si no cruzas la línea de llegada como vencedor es como si no hubieras salido jamás.
Como puedes ver la selección mexicana me ha hecho una mejor persona. Me ha enseñado a soportar con entereza la humillación, a sobreponerme del desazón, a entender que cuando el rival es más grande que tú tienes que poder con él y con la sombra que éste proyecta sobre ti, que la victoria no es consecuencia sólo de lo que se hace en la cancha sino de lo que el equipo es fuera de ella. Después de haberme fortalecido con todas estas experiencias, mi querido, queridísimo Vasco, creo que me corresponde la graduación. Me declaro listo para probar por primera vez en la historia las mieles del triunfo. Sabré, créeme, apreciarlo en su justa dimensión. El futbol, como casi cualquier actividad gregaria del hombre, es una representación de la tragedia existencial que supone estar vivo. Y como en toda gran tragedia, sé que ya están trazadas las huellas que nuestros pies han de llenar. El destino está echado y no nos queda más que caminar a la gloria o sumergirnos en la derrota una vez más. Pero antes de que cualquier cosa suceda quiero decirte que creo en ti y creo en esta selección de chamacos inconscientes que no sólo no se asusta al salir a jugar en Wembley sino que tienen el cinismo de echar a atrás a la mejor defensa del mundo. Creo en la desfachatez de esos niños que le metieron tres goles a Brasil y no recibieron ninguno en la final de un campeonato del mundo. Creo que esta selección carga el peso de una historia que no le corresponde y estoy convencido que te das cuenta y de que se van a sacudir el monolito de fracasos que pende sobre nuestros hombros.
Damos gracias a la Selección por hacer de nosotros hombres capaces de soportar una derrota, de habernos convertido en hombres de fe a los que no importa cuántas pruebas les haya dado la realidad de su incompetencia cada cuatro años volvemos a entregarnos a ella. Gracias por esto y por todo. Estamos listos para lo siguiente. Vamos, Vasco. Vamos, chingada madre.
Pd. No importa que jamás vayas a leer el contenido de esta carta, y que jamás mi nombre vaya a formar una imagen en tu mente. Ya salió de mí y a algún sitio llegará. Es más, confío en el camino que habrá de seguir porque como decía Jacques Derrida: "Una carta siempre llega a su destino."
Pd. No importa que jamás vayas a leer el contenido de esta carta, y que jamás mi nombre vaya a formar una imagen en tu mente. Ya salió de mí y a algún sitio llegará. Es más, confío en el camino que habrá de seguir porque como decía Jacques Derrida: "Una carta siempre llega a su destino."
lunes, 31 de mayo de 2010
Twitter: la utopía de los analíticos
Hace unos momentos estaba leyendo la tercera sección de la Fundamentación de la metafísica de las costumbres de Kant y me imagino que por alguna asociación metodológica (de como el libro está escrito) llegué a pensar lo siguiente del relativamente nuevo: Twitter.
Todos sabemos que la historia como disciplina se encarga de los hechos de la humanidad. No siempre es imparcial (tenemos la clara enseñanza de que la historia es escrita por los vencedores), pues para poder alcanzar esta objetividad tendría que desprenderse de todo carácter subjetivo y ello es imposible, pues los historiadores nunca dejarán de ser seres humanos.
De esta manera, la historia ha sido arrojada a la relatividad de sus intérpretes por un lado y por otro a una disciplina solo susceptible de ser analizada de manera retrospectiva, con sus muchas salvedades. Los más osados interpretes han intentado ofrecer una teleología de ella y los segundos (los analíticos) con sus explicaciones, casi tocan la necesidad natural cuando arman y dan sentido al rompecabezas de los hechos humanos. Los primeros son libres y especulativos, los segundos son claros y cuasi científicos.
Pero seguramente te estarás preguntando. ¿Qué tiene que ver todo esto con twitter?
Twitter tiene muchas posibilidades de uso, en otras entradas abordaré todas aquellas que he considerado. Pero ahora me referiré a esta herramienta en su uso como: "notificador" personal.
Voy a plantear un escenario hipotético para que se aprecie el tema al que me quiero referir.
Imagina que estamos en el año 2500 y que toda la humanidad sin excepción tiene un twitter en su uso de "notificador". Al levantarse por la mañana un individuo, se emitiría un mensaje automático tal como: "individuo despierto". El twitter en su uso de "notificador" registraría para la historia todos y cada uno de los actos de cada individuo.
No es mi intención en esta entrada que te imagines un escenario orwelliano tal como en su novela 1984 (aunque la idea encaja perfectamente) sino que percibas lo importante que podría ser para la historia (entendida como la totalidad de los hechos humanos) que todos estos sucesos quedasen registrados para las generaciones futuras.
Cuando una persona falleciera, ¿quien cancelaría sus cuentas en Facebook, Twitter, o Hotmail? Y si tal persona fue muy importante para la historia del pueblo en que vivió, ¿a quién pertenecería la total sucesión de sus actos electrónicos?
Me imagino a los historiadores o antropólogos en unos trescientos o cuatrocientos años (si aún podemos vivir en este planeta), accesando y estudiando en los bancos de cuentas de empresas como Facebook, Blogspot, o Hotmail de un periodo determinado (por ejemplo el año 2010), no con el fin de hablar solamente de ellas, sino para buscar evidencia histórica o antropológica de la forma en que los seres humanos se relacionaban en la antigüedad, es decir, nuestra época actual.
Si acaso se inventó una palabra nueva en ese año, una tendencia nueva, cualquier cosa y los historiadores quisieran saber cual era el ambiente cultural, social de la época, bien podrían solicitar a los bancos de datos del pasado un estudio del horizonte de intercambio de información en que tal concepto o idea se comenzó a acuñar con un nivel de detalle de "notificador", es decir: Twitter.
Los historiadores más especializados en una época, en un personaje, e incluso en una obra (por ejemplo el Quijote o la Mona Lisa) cuentan con muchos detalles, pero ellos nunca son suficientes para poder abarcar del todo a su objeto de estudio y tal limitación siempre desata debates interminables sobre la cuestión.
La era en que cada individuo, asociación, micro o macro institución, gobierno, etc., tiene acceso a un "notificador" está haciendo sus primeras apariciones (en 1935 el acceso a un notificador público costaba aproximadamente un dolar por mensaje y este permanecía solo dos horas) y con ello se va a modificar la forma en que se elabora la historia, esto es, el horizonte al que las ciencias sociales siempre recurren para explicar la realidad.
Pero aún, la era de comunicación a que estamos arribando no es cualitativa, sino cuantitativa, es decir, que lo que sin duda va a cambiar (o está cambiando) es el volumen de los datos de que disponemos de cualquier persona (importante o no para la historia), no necesariamente su calidad. Por lo tanto, la pericia del investigador no estará solo en el manejo de los acervos físicos (bibliotecas, hemerotecas, etc.), pero tampoco (en esta etapa primitiva) solo en la investigación digital, sino en el balance adecuado entre una y otra. Pero sin duda en la migración de lo físico a lo digital. Me imagino la cómica escena de un antropólogo haciendo trabajo de campo en la base de datos de facebook o un historiador reconstruyendo minuto a minuto la vida de Hugo Chávez (@chavezcandanga es su twitter) a través de sus muchas notificaciones (twits) diarias.
Las numerosas posibilidades que se avecinan para estas herramientas solo serán posibles en la medida en que nos involucremos todos. Se sabe que en 2006 apenas el 15.6% de la población mundial tenía acceso a la red de redes (http://www.alegsa.com.ar/Actualidad/165.php), lo que nos sitúa (a quienes estamos no excluidos de este porcentaje) como los responsables de crear y experimentar los mejores usos para la humanidad en su conjunto.
Este tema es candente y hay posturas extremas: unas que parecen ilusorias por ser tan optimistas sobre la Internet y sus herramientas; y otras que de plano no ven esperanza alguna y piensan que solo es cuestión de tiempo para que la Internet (y sus herramientas) sea un peso más para la humanidad y su explotación por parte de unos cuantos (los mismos).
Volviendo al tema...
Para los filósofos analíticos, por ejemplo, solo es cuestión de tiempo el arribo a un mundo donde puedan nadar felices entre la multitud de hechos a los que encontrar conexión interna. Si acaso naciera un nuevo Kant y desde infante tuviese un Twitter, correo y blog, al fallecer éste, sin duda los analíticos (a quienes fascina su filosofía) se especializarían a tal nivel que podría existir una cátedra llamada: "Las dos ideas de naturaleza en el blog de Kant; entradas en su blog de la 15 a la 33".
Para la historia, el anecdotario sería interminable e inabarcable. Todas las áreas, humanas y sociales estaríamos en la disyuntiva: hacer como los analíticos (clavarnos en un solo tema, especializarnos brutalmente), tomar un granito de arena para observarlo, entenderlo y apreciarlo toda la vida; o comenzar a pensar en términos más generales, creativos y concretos, pensar no en términos del análisis del granito de arena y sus millones de átomos, sino en términos de playas, oceanos: humanidad.
No desdeño el trabajo de los analíticos bajo los segundos, ambos aspectos son cruciales para el avance del conocimiento, pero me parece que el aumento del volumen de información que se va a ir obteniendo de cualquier tema va a dejar en evidencia cada vez más aguda, el contraste entre estas dos formas de pensar y abordar la realidad.
Para quienes gustan de la especulación, de la síntesis creativa, quienes saben que la filosofía no solo piensa a la filosofía sino principalmente a la realidad, el trabajo para proponer algo útil a la humanidad será doble y complicado, pues el rigor y la claridad (que han alcanzado los analíticos) no está tampoco a discusión. Para estos pensadores es importante abrirse a la era digital, experimentar usos y explotar para bien humano sus múltiples herramientas (tales como twitter).
Pero si tu posición está en entender (como filósofo, historiador, antropólogo, etc.) cómo es que cada granito de arena forma un terroncito (enorme) llamado Kant (por ejemplo), y no te importa gastar cuarenta años de existencia sin salir de una sola obra o un concepto de un autor, dejando de lado la posibilidad de haberle propuesto algo (quizá no nuevo, pero tuyo) al mundo, y además te contentas con transmitir tu obsesión por tal temita a tus discípulos en la cátedra, jactándote de la falta de rigor de quien se ha atrevido a proponer un tema que despectivamente llamas: "especulativo", si esta es tu postura, pues la era de las toneladas de información ha llegado, el paraíso está a la vuelta de la esquina, difícilmente creerás que un tema en particular ya está agotado y ahora tendrás mucho más argumentos para no intentar pensar por tí mismo y menos criticar por fin (en un acto de libertad intelectual) a tu autor favorito. Si esta es tu postura repito, ¡prepárate, porque tienes toda la vida para ello!
Todos sabemos que la historia como disciplina se encarga de los hechos de la humanidad. No siempre es imparcial (tenemos la clara enseñanza de que la historia es escrita por los vencedores), pues para poder alcanzar esta objetividad tendría que desprenderse de todo carácter subjetivo y ello es imposible, pues los historiadores nunca dejarán de ser seres humanos.
De esta manera, la historia ha sido arrojada a la relatividad de sus intérpretes por un lado y por otro a una disciplina solo susceptible de ser analizada de manera retrospectiva, con sus muchas salvedades. Los más osados interpretes han intentado ofrecer una teleología de ella y los segundos (los analíticos) con sus explicaciones, casi tocan la necesidad natural cuando arman y dan sentido al rompecabezas de los hechos humanos. Los primeros son libres y especulativos, los segundos son claros y cuasi científicos.
Pero seguramente te estarás preguntando. ¿Qué tiene que ver todo esto con twitter?
Twitter tiene muchas posibilidades de uso, en otras entradas abordaré todas aquellas que he considerado. Pero ahora me referiré a esta herramienta en su uso como: "notificador" personal.
Voy a plantear un escenario hipotético para que se aprecie el tema al que me quiero referir.
Imagina que estamos en el año 2500 y que toda la humanidad sin excepción tiene un twitter en su uso de "notificador". Al levantarse por la mañana un individuo, se emitiría un mensaje automático tal como: "individuo despierto". El twitter en su uso de "notificador" registraría para la historia todos y cada uno de los actos de cada individuo.
No es mi intención en esta entrada que te imagines un escenario orwelliano tal como en su novela 1984 (aunque la idea encaja perfectamente) sino que percibas lo importante que podría ser para la historia (entendida como la totalidad de los hechos humanos) que todos estos sucesos quedasen registrados para las generaciones futuras.
Cuando una persona falleciera, ¿quien cancelaría sus cuentas en Facebook, Twitter, o Hotmail? Y si tal persona fue muy importante para la historia del pueblo en que vivió, ¿a quién pertenecería la total sucesión de sus actos electrónicos?
Me imagino a los historiadores o antropólogos en unos trescientos o cuatrocientos años (si aún podemos vivir en este planeta), accesando y estudiando en los bancos de cuentas de empresas como Facebook, Blogspot, o Hotmail de un periodo determinado (por ejemplo el año 2010), no con el fin de hablar solamente de ellas, sino para buscar evidencia histórica o antropológica de la forma en que los seres humanos se relacionaban en la antigüedad, es decir, nuestra época actual.
Si acaso se inventó una palabra nueva en ese año, una tendencia nueva, cualquier cosa y los historiadores quisieran saber cual era el ambiente cultural, social de la época, bien podrían solicitar a los bancos de datos del pasado un estudio del horizonte de intercambio de información en que tal concepto o idea se comenzó a acuñar con un nivel de detalle de "notificador", es decir: Twitter.
Los historiadores más especializados en una época, en un personaje, e incluso en una obra (por ejemplo el Quijote o la Mona Lisa) cuentan con muchos detalles, pero ellos nunca son suficientes para poder abarcar del todo a su objeto de estudio y tal limitación siempre desata debates interminables sobre la cuestión.
La era en que cada individuo, asociación, micro o macro institución, gobierno, etc., tiene acceso a un "notificador" está haciendo sus primeras apariciones (en 1935 el acceso a un notificador público costaba aproximadamente un dolar por mensaje y este permanecía solo dos horas) y con ello se va a modificar la forma en que se elabora la historia, esto es, el horizonte al que las ciencias sociales siempre recurren para explicar la realidad.
Pero aún, la era de comunicación a que estamos arribando no es cualitativa, sino cuantitativa, es decir, que lo que sin duda va a cambiar (o está cambiando) es el volumen de los datos de que disponemos de cualquier persona (importante o no para la historia), no necesariamente su calidad. Por lo tanto, la pericia del investigador no estará solo en el manejo de los acervos físicos (bibliotecas, hemerotecas, etc.), pero tampoco (en esta etapa primitiva) solo en la investigación digital, sino en el balance adecuado entre una y otra. Pero sin duda en la migración de lo físico a lo digital. Me imagino la cómica escena de un antropólogo haciendo trabajo de campo en la base de datos de facebook o un historiador reconstruyendo minuto a minuto la vida de Hugo Chávez (@chavezcandanga es su twitter) a través de sus muchas notificaciones (twits) diarias.
Las numerosas posibilidades que se avecinan para estas herramientas solo serán posibles en la medida en que nos involucremos todos. Se sabe que en 2006 apenas el 15.6% de la población mundial tenía acceso a la red de redes (http://www.alegsa.com.ar/Actualidad/165.php), lo que nos sitúa (a quienes estamos no excluidos de este porcentaje) como los responsables de crear y experimentar los mejores usos para la humanidad en su conjunto.
Este tema es candente y hay posturas extremas: unas que parecen ilusorias por ser tan optimistas sobre la Internet y sus herramientas; y otras que de plano no ven esperanza alguna y piensan que solo es cuestión de tiempo para que la Internet (y sus herramientas) sea un peso más para la humanidad y su explotación por parte de unos cuantos (los mismos).
Volviendo al tema...
Para los filósofos analíticos, por ejemplo, solo es cuestión de tiempo el arribo a un mundo donde puedan nadar felices entre la multitud de hechos a los que encontrar conexión interna. Si acaso naciera un nuevo Kant y desde infante tuviese un Twitter, correo y blog, al fallecer éste, sin duda los analíticos (a quienes fascina su filosofía) se especializarían a tal nivel que podría existir una cátedra llamada: "Las dos ideas de naturaleza en el blog de Kant; entradas en su blog de la 15 a la 33".
Para la historia, el anecdotario sería interminable e inabarcable. Todas las áreas, humanas y sociales estaríamos en la disyuntiva: hacer como los analíticos (clavarnos en un solo tema, especializarnos brutalmente), tomar un granito de arena para observarlo, entenderlo y apreciarlo toda la vida; o comenzar a pensar en términos más generales, creativos y concretos, pensar no en términos del análisis del granito de arena y sus millones de átomos, sino en términos de playas, oceanos: humanidad.
No desdeño el trabajo de los analíticos bajo los segundos, ambos aspectos son cruciales para el avance del conocimiento, pero me parece que el aumento del volumen de información que se va a ir obteniendo de cualquier tema va a dejar en evidencia cada vez más aguda, el contraste entre estas dos formas de pensar y abordar la realidad.
Para quienes gustan de la especulación, de la síntesis creativa, quienes saben que la filosofía no solo piensa a la filosofía sino principalmente a la realidad, el trabajo para proponer algo útil a la humanidad será doble y complicado, pues el rigor y la claridad (que han alcanzado los analíticos) no está tampoco a discusión. Para estos pensadores es importante abrirse a la era digital, experimentar usos y explotar para bien humano sus múltiples herramientas (tales como twitter).
Pero si tu posición está en entender (como filósofo, historiador, antropólogo, etc.) cómo es que cada granito de arena forma un terroncito (enorme) llamado Kant (por ejemplo), y no te importa gastar cuarenta años de existencia sin salir de una sola obra o un concepto de un autor, dejando de lado la posibilidad de haberle propuesto algo (quizá no nuevo, pero tuyo) al mundo, y además te contentas con transmitir tu obsesión por tal temita a tus discípulos en la cátedra, jactándote de la falta de rigor de quien se ha atrevido a proponer un tema que despectivamente llamas: "especulativo", si esta es tu postura, pues la era de las toneladas de información ha llegado, el paraíso está a la vuelta de la esquina, difícilmente creerás que un tema en particular ya está agotado y ahora tendrás mucho más argumentos para no intentar pensar por tí mismo y menos criticar por fin (en un acto de libertad intelectual) a tu autor favorito. Si esta es tu postura repito, ¡prepárate, porque tienes toda la vida para ello!
miércoles, 26 de mayo de 2010
Ya estoy por aquí: en la redmodernidad.
Alguna vez tendría que comenzar con un blog personal. También he creado mi twitter (@nachitron) para probar aquella herramienta.
Todos quienes me conocen saben que me dedico a algunas cosas raras y disímiles (aparentemente) entre sí. Pero quizá se deba a que la manera en como nos educaron fue en definitiva parcelaria. La famosa disciplinariedad e incluso la interdisciplinariedad (su dichosa cura) poseen el mismo agente activador en nuestas mentes. Si provenimos de la primera o incluso practicamos su cura, seguramente es porque estamos enfermos de esa parcelación o parcialización de la información que poseemos.
Se es médico, ingeniero en tal o cual, licenciado en tal o cual, incluso filósofo en tal o cual área. Pero es claro que el conocimiento nunca decidió poner fronteras a nada. El arte está por otro lado y aparentemente respondiendo a otras inquietudes, pero cuando estamos disfrutando de nuestra música preferida como ingenieros en tal o cual, o médicos en tal o cual especialidad, el disfrute es el mismo y quisiéramos igualmente fundirnos con la música tal como un adolescente que no tiene aún "un área de especialización profesional".
Estos tiempos han creado nuevos espacios o más bien nos hacen entender los espacios de otra manera distinta. Para sonar heidegeriano diría que la espacialidad (el modo como se vive el espacio) de estos tiempos (tiempos más allá de los "postmodernos") es tal que se puede entender solamente (o al menos nunca sin tal), dentro de lo que me gustaría llamar: la redmodernidad.
La redmodernidad no es una cura como la dichosa interdisciplinariedad (impronunciable) para nuestra incapacidad auto inducida de abarcar y disfrutar de todas nuestras aptitudes. Es más bien la forma en como sin darnos cuenta, la propia evolución cultural (por llamarle de alguna manera) nos ha conducido nuevamente al mar entero del conocimiento (ando muy metafórico).
Es el todo de la realidad, que negábamos y despreciábamos cuando alabábamos y encumbrábamos por sobre todo la puntiaguda aguja de la especialización, misma que se ha dado de bruces con múltiples limitaciones que no se imaginaba. Habría que hablar de estos límites con los que se ha topado la aguda especialización, que por supuesto nunca ha de morir (no debería tampoco), pero que ahora ya no será una enfermedad que señale nuestro presente. Enfermedad porque limita(ba) cuando al extenderse por todos los ámbitos creaba mentes estrechas que hacían conocimientos cada vez más incomunicables por profundos, pero también porque el poseedor tenía una mente estrechada a sus propios conceptos y no otros, nunca otros, al menos los otros que sí comunican, los otros de toda la humanidad, de la inmensa mayoría que no estaba en la misma sintonía.
Pero volviendo al tema. Quienes me conocen (¡Tú me conooooces!) saben que me gusta la fotografía mi flickr (espacio de fotos) es: www.flickr.com/nachitron , me dedico a entender la filosofía para un día ser filósofo, la informática desde muy pibecito, la política y las noticias, la música y las guitarras, ciertos gadgets, los documentales de todo tipo, las pelis y todo lo que tenga letras. Pero lo pongo para que ni yo me olvide (que ya lo advertí) ni a ustedes les extrañe que hable de una u otra cosa sin orden alguno, pues una cosa me ataca y otra también sin razón ni despedida cuando ya no.
Espero poder compartir con ustedes temas e ideas, porque de cualquier manera, dentro del arribo al mar del conocmiento (a que nuestra evolución tecnológica y cultural nos ha obligado a regresar), la única manera de atrapar algo será no negándonos a la redmodernidad. Misma en que estamos insertos desde ya.
Todos quienes me conocen saben que me dedico a algunas cosas raras y disímiles (aparentemente) entre sí. Pero quizá se deba a que la manera en como nos educaron fue en definitiva parcelaria. La famosa disciplinariedad e incluso la interdisciplinariedad (su dichosa cura) poseen el mismo agente activador en nuestas mentes. Si provenimos de la primera o incluso practicamos su cura, seguramente es porque estamos enfermos de esa parcelación o parcialización de la información que poseemos.
Se es médico, ingeniero en tal o cual, licenciado en tal o cual, incluso filósofo en tal o cual área. Pero es claro que el conocimiento nunca decidió poner fronteras a nada. El arte está por otro lado y aparentemente respondiendo a otras inquietudes, pero cuando estamos disfrutando de nuestra música preferida como ingenieros en tal o cual, o médicos en tal o cual especialidad, el disfrute es el mismo y quisiéramos igualmente fundirnos con la música tal como un adolescente que no tiene aún "un área de especialización profesional".
Estos tiempos han creado nuevos espacios o más bien nos hacen entender los espacios de otra manera distinta. Para sonar heidegeriano diría que la espacialidad (el modo como se vive el espacio) de estos tiempos (tiempos más allá de los "postmodernos") es tal que se puede entender solamente (o al menos nunca sin tal), dentro de lo que me gustaría llamar: la redmodernidad.
La redmodernidad no es una cura como la dichosa interdisciplinariedad (impronunciable) para nuestra incapacidad auto inducida de abarcar y disfrutar de todas nuestras aptitudes. Es más bien la forma en como sin darnos cuenta, la propia evolución cultural (por llamarle de alguna manera) nos ha conducido nuevamente al mar entero del conocimiento (ando muy metafórico).
Es el todo de la realidad, que negábamos y despreciábamos cuando alabábamos y encumbrábamos por sobre todo la puntiaguda aguja de la especialización, misma que se ha dado de bruces con múltiples limitaciones que no se imaginaba. Habría que hablar de estos límites con los que se ha topado la aguda especialización, que por supuesto nunca ha de morir (no debería tampoco), pero que ahora ya no será una enfermedad que señale nuestro presente. Enfermedad porque limita(ba) cuando al extenderse por todos los ámbitos creaba mentes estrechas que hacían conocimientos cada vez más incomunicables por profundos, pero también porque el poseedor tenía una mente estrechada a sus propios conceptos y no otros, nunca otros, al menos los otros que sí comunican, los otros de toda la humanidad, de la inmensa mayoría que no estaba en la misma sintonía.
Pero volviendo al tema. Quienes me conocen (¡Tú me conooooces!) saben que me gusta la fotografía mi flickr (espacio de fotos) es: www.flickr.com/nachitron , me dedico a entender la filosofía para un día ser filósofo, la informática desde muy pibecito, la política y las noticias, la música y las guitarras, ciertos gadgets, los documentales de todo tipo, las pelis y todo lo que tenga letras. Pero lo pongo para que ni yo me olvide (que ya lo advertí) ni a ustedes les extrañe que hable de una u otra cosa sin orden alguno, pues una cosa me ataca y otra también sin razón ni despedida cuando ya no.
Espero poder compartir con ustedes temas e ideas, porque de cualquier manera, dentro del arribo al mar del conocmiento (a que nuestra evolución tecnológica y cultural nos ha obligado a regresar), la única manera de atrapar algo será no negándonos a la redmodernidad. Misma en que estamos insertos desde ya.
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