sábado, 19 de febrero de 2011

Como en México!

Me resulta desconcertante la ciudad de Antigua, tal pareciera que si un destino es turístico para el extranjero como "Pueblo mágico", se salva, pero se condena.


De una parte se salva porque el destino permanece hermoso, intocado, con el porvenir seguro de que será vigilado en su desarrollo como localidad, pero esa delgada cobertura benévola palidece cuando aparece nuevamente el pueblo, la gente de a pie que ha habitado por cientos de años aquella zona y que nada la protege.


Tal como muchos "Pueblos mágicos" en México, Antigua es una ciudad para visitar y disfrutar tanto por su tranquilidad (cosa escasa en Guate la capital) y su rural belleza. Si ponemos en un lado a la ciudad de Antigua y en el otro cualquiera de los muchos "Pueblos mágicos" de México, casi no notariamos diferencias. Incluso los precios vuelven a estabilizarse en una simetría tan pertinente que da escalofrío por su exactitud, si pensamos en una sincronía. Vuelve a haber lugares accesibles económicamente y lugares que ni el extranjero europeo promedio se podría permitir tan fácilmente. No así en Guate, donde si decidiéramos comer todos los días de un año en un lugar distinto, sin repetir y económico (17 pesos mexicanos la comida), seguramente nos sobrarían los lugares.


Pero qué quiero resaltar con esto? Lo que me sugiere esta circunstancia es que un determinado país puede tener el nivel que tenga, pero los destinos "mágicos" han prosperado y lo hacen en una isla independiente. No estoy diciendo que la economía del país no tenga absolutamente nada que ver con el desarrollo particular de sus comunidades, sino que me asombra que en este destino, la identidad es casi total. Si yo intentara hacerme una idea de la economía del país de Guatemala a partir solamente de este "destino mágico", sin pensarlo mucho la pondría a la par de la economía mexicana. Pero esto sería equivocado y aquí es donde surge la idea de la condena.


La condena del lugar "mágico" radica nuevamente en la expulsión o tendencia hacia la expulsión paulatina de los habitantes originales.

Tengo la impresión de que esta expulsión es menos consciente de lo que es en las grandes ciudades como en Guate (la capital), donde la gente humilde que vive, come, pide, duerme, comercia, etc. en el centro de la ciudad es descaradamente expulsada de las zonas de las que ya se han apoderado los establecimientos "privados y legales".


Digo que tengo esa impresión, pues en Antigua, algunos o una cantidad considerable de los propios habitantes originales, tienen un "decoroso" lugar en los mercados de artesanías, que son VITALES para este tipo de destinos turísticos. Por eso pienso que es menos consciente la expulsión, porque la necesidad que tienen de ellos, en tanto que son ornato (perdóneseme la expresión, hago incapié en el carácter utilitario que tienen para algunos) del sitio, pero no solo eso, porque además tal como la sangre del cuerpo, mantienen con aspecto vivo al lugar (dotandolo de cultura, artesanías y tradición) que se enriquece de los ingresos turísticos.


Es inconsciente porque si ya se hubieran percatado de esta simbiosis entre ambos (habitantes originales e inversionistas locales o foráneos), la solución racional sería favorecerla en igualdad de oportunidades, pero como he dicho: los habitantes originales pueden tener un local en el mercado, pero no se les aporta el recurso económico inicial para fundar y dirigir una: "casa del huéspedes con restaurant de y atendida por Kaqchikeles".


Sería fabuloso para el turista extranjero ávido no solo de aventura sino de contenido cultural, poder compartir la mesa, la comida, los olores y el día a día en una opción menos occidental como "hotel" u "hostal" o etc. Hacer justicia distributiva por otra parte con aquellos que son dueños, fundadores, transformadores y guardianes de la cultura milenaria.


Sería maravilloso que no se les condenara a vender frutita en puestos improvisados o carritos en las plazas, o mientras caminan por el arrollo vehicular. Sería inteligente apropiarlos de bienes, ayudarlos a ser propietarios reales y no solo encadenarlos a cocheros en una carreta con caballo que "debe tener un costal atrás para que no tire caca". Sería inteligente digo, porque condenar a los habitantes originales, es condenar la magia del lugar.


Cuando la ciudad de Antigua pierda o termine de expulsar a su pueblo, no habrá más magia en ese lugar, no estará más... en la ruta...



Ubicación:Ciudad de Antigua, Guatemala

viernes, 18 de febrero de 2011

Guate

En la ruta, he estado pensando una y otra vez la frase de aquél amigo del bus (que relacionaba magníficamente la idea del a pobreza con la inseguridad), tratando de entrever porqué razón me rebota tanto por otro lado, la idea de que se diga simplemente: Guatemala es más inseguro que México o Guatemala es más pobre que México y cosas por el estilo que si bien, falsas no son, me parecen por otro lado una odiosa simplificación de lo que verdaderamente sucede.


En Oaxaca existen fuertes contrastes económicos, basta caminar un poco por el Andador Turístico para percatarse de que un traje de dos mil dólares ataviado por una señora de la high, puede sin la más mínima sorpresa transitar al lado de una familia sentada en la acera que se prepara para desayunar, comer o cenar (o ninguna de las tres) a partir de tortillas con chile.


El hijo menor, aprovechando la ocasión extiende su bracito con una jícara de plástico, el padre toca el acordeón y la hija mayor cuida al bebecito que apenas puede parar de llorar de frío o de hambre entre su pequeño regazo, mientras la mamá alista taco por taco.


Eso es un contraste. Acá como en Oaxaca los hay por todas partes, pero entonces ¿cuál es la diferencia?
La gente pobre, a través de leyes, decretos, planes de desarrollo, etc. poco a poco es expulsada hacia la periferia de las ciudades. En Guatemala, si bien existen ciertos lugares donde está prohibido el ambulantaje o el comercio informal, la gente humilde puebla las ciudades, las calles les pertenecen aún.


Lo anterior me ha llevado a pensar sobre todo en ¿qué es lo que nosotros hicimos con nuestra gente humilde?
En cualquier lugar donde se permite el comercio informal, sea el DF, Oaxaca, Guanajuato, Xalapa, etc. la gente que tiene necesidad ejerce su economía a través de la vendimia.


Es expulsada cada vez más hacia la periferia, pues "El centro histórico" debe permanecer virgen y hermoso para todos los paseantes. En Guatemala hay una calle específicamente donde esto sucede, se llama Avenida 6, en ella los principales establecimientos de comida, vestido, trasnacionales, placitas y etc. han empezado a "limpiar" la ciudad.


Es la calle más segura sin duda, está poblada aquí y allá de agentes de seguridad privada contratados por cada uno de los establecimientos.
La avenida siguiente a ella puede ser un peligro después de las seis o siete de la noche, pero no esa avenida, sino te sales de ella, todo estará bien al menos hasta que los establecimientos comiencen a cerrar sus servicios.
Es muy probable que nuestra gente humilde haya tenido que ser obligada a emigrar después de que les impedimos que vendieran fruta, ropa, comida, productos importados, etc. en las calles. Es altísima la cantidad de dinero que recibe México a través de remesas, es muy probable que nuestra gente humilde haya sido exportada y por ello, podemos sin mucho problema crear leyes por aquí y por allá que tiendan a abolir el comercio informal, que yo llamaría "auto empleo por necesidad".


La gente que aquí tiene un trabajo de ocho horas es afortunada, pero tampoco debemos de sentirnos afortunados nosotros en México pues en caso de perderlo y no encontrar uno nuevo, difícilmente podríamos pararnos a medio zócalo a vender fruta con una carretilla o comida así sin más, aquí si.
La gente que aquí tiene un buen trabajo, es escasa. Pero tampoco debemos sentirnos tan afortunados en México porque aquí y allá hay pocos buenos trabajos. El filtro de aquí sin duda es la educación, se percibe que hay pocos profesionistas, pero tampoco debemos sentirnos a salvo o superiores en México, porque al aumentar el número de profesionistas allá, el número de ellos desempleados o trabajando de otra cosa es cada vez mayor y entonces hace falta una nueva especialización para poder sobre salir y adquirir un posible buen trabajo.


Se dice que muchos estados de la república mexicana tienen mejor educación que el país entero de Guatemala, y tal vez eso sea cierto, pero nuevamente objeto esa idea tan simple.
Algunos estados han hecho lo que han podido para sacudirse a su gente humilde, ella, tiene que refugiarse en otros estados, emigrar al extranjero. En las grandes ciudades, masas enormes de gente en pobreza extrema vive apretujada en viviendas casi invisibles.


Hay estados que podrían tener mejor educación, pues han comprimido hacia el exterior a "la población indeseable" y sacudídose el problema, mientras masas de clase media baja, media alta y para arriba, crecen y se multiplican; todos ellos piden educación y la tienen, ahí donde los muchos estados tienen una mejor educación que muchos países.
Muchos gobiernos piensan que por no verlos (a su gente humilde) en las calles del primer cuadro de la ciudad (vendiendo, pidiendo limosna, sobreviviendo), tal como aquí en Guate en la Avenida 6, no existen. Y claro que no existen ahí, pero todo ese cuerpo de seguridad contratado por los establecimientos para resguardarlos, son la prueba clara de que el enemigo está ahí, vivo, el enemigo come y necesita, el enemigo es de nuevo la pobreza.


La pobreza será comprimida cada vez más hacia la periferia hasta que se disperse por la misma necesidad, impedida cada vez más a accesar a la metrópoli por recursos y emigrará; volverá esporádicamente en forma de forajidos que despojan de sus pertenencias a quienes viven dentro de los muros de la ley; o volverá algún día de esos en que todo parece muy tranquilo, un primero de enero, no como forajido, tampoco como emigrante que regresa, sino como la inmensa mayoría que reclama su ciudad.

Ubicación:Guatemala de la Asunción

jueves, 17 de febrero de 2011

De Maras y mujeres

Considero que difícilmente podría abarcar todo lo vivido este día, más por
una deficiencia en mi capacidad de narración y síntesis que por una auténtica crónica inacabable que al final señalara tan solo el hilo negro de lo que seguramente todos alguna vez ya han sentido.
Por ello, debo concretar que ha sido especial este día y para seguir el ejemplo de una de mis mejores interlocutoras que la vida me ha mandado como maestra, voy a tratar de mostrarlo con algunas frases y comentarios que recuerdo de algunas conversaciones que tuve durante el viaje con dos salvadoreños que se dirigían de vuelta a su tierra. Adjuntare algunas fotos del trayecto que narrarán otra historia por si solas.


"A la mujer bajita y la yegua baya, ábrele mejor la puerta para que se vaya."

"Es que las mujeres bajitas son maaalas, yo anduve con una y mira, me olía los calzones para ver si olían a mujer; o cuando me venia, agarraba mi semen y se lo quedaba mirando y decía: ´mmm mira que raro esta este semen, seguro que ya te estas acostando con otra´. Las mujeres bajitas son malas, yo la dejé porque me quiso matar."


"En las noches me despierto y lo primero que pienso es: ´mis hijos, ¿les estará faltando comida?´ y los veo a escondidas para pasarles remesa."

"Cuando dos se separan, los únicos que sufren son los hijos. Yo la quería matar para que ya no siguiera haciéndome daño y por miedo, pero ¿para qué dejarle a los hijos rencor para toda la vida por su madre? Mejor me fuí..."


"La tercera vez que me trataron de matar, llevaba a mi hijo de diez meses en los brazos, yo sé quien fue, me lo mandaron porque me debían un dinero y al salado este, se le hizo más fácil matarme que pagarme lo que me debía."


"Yo trabajo en Tapachula, vengo de El Salvador, pero ayer que venía, me dijeron que mi hermano se murió y me tuve que regresar, no he comido nada desde ayer."


"Pensé que había visto, mira dije, ahí va el Kalimba en el bus." (refiriéndose a mí)


"Me dijo que la habían tenido secuestrada tres años en Reynosa (Tamaulipas), llevaba un bebé en sus brazos como de diez meses, me contó y nomás se me hizo un nudo en la garganta; me quería pagar con su cuerpo por el favor de traerla y darle para que llegara de regreso a su país; Me quería pagar con su cuerpo en el hotel donde nos quedamos, pero le dije ´¿cómo crees? No. A mí también me han hecho favores´."


"Los Maras hacen mucho en mi país por la gente que necesita. A los gringos que vienen en la bicicleta ni les hacen nada y si se les poncha la llanta, hasta los ayudan con el pinchazo, eso si, luego el gringo les da su propina y quedan felices."



"En Guatemala es más peligroso, aquí nomás te andan viendo lo que traes, allá en El Salvador, ni se fijan."
"En todas partes es inseguro en algunas zonas, el enemigo donde quiera, es la pobreza."

En la ruta...

Epílogo: Me doy cuenta de que las historias que escucho en este trayecto son de norte a sur, así las he llamado por el contenido. Las historias que todos conocemos a través de las películas que persiguen el "american dream" son historias de sur a norte.
En El Salvador es legal estar armado, se sabe que siete de cada diez personas tienen una o más armas.

P.D. Gracias Nata.

Ubicación:Guatemala

miércoles, 16 de febrero de 2011

El camino de la bestia con epílogo

Recuerdo que hace alrededor de cuatro años, antes de que comenzáramos a "ganar la guerra contra el narcotráfico", Tapachula tuvo un brillo sangriento que duró algún tiempo, tal vez muy poco si pensamos, solo si pensamos, en términos de lo que después seguiría en la escalada de violencia del país.
El asentamiento de los llamados Maras en este territorio fronterizo causaba un mórbido interés que quizá tuvo uno de sus puntos climáticos cuando se difundió la noticia de que un periodista español, quien realizó un interesante documental acerca de la vida de una de estas pandillas, fue ultimado en algún barrio de San Salvador.


Yo sabía el nombre, ahora a vuelo de pájaro solo recuerdo su cara, algunas escenas del documental y su nacionalidad.
El dato está al alcance de un clic, siempre y cuando se cuente con una conexión de banda ancha, de la que a veces (y este es el caso) se carece en la ruta.
Otros cuadros no de menor impacto, que suceden en este lugar, tienen que ver con "La Bestia", nombre con el que se le conoce al tren carguero que transporta sobre sus techos a miles y miles de indocumentados que arriesgan sus vidas para alcanzar el "american dream".


He visto el lugar por donde pasa La Bestia, lo veo ahí tal y como también era por la casa en que crecí a más de cuatrocientos kilómetros de aquí. Quise tenerle miedo y respeto por todos los centroamericanos que montándose en él, hacen el viaje más espeluznante que pueden hacer los seres humanos hoy en día.
Quise, decía, porque no pude, el camino de La Bestia como el de tantos trenes, vacío, solo representa la ausencia de esperanzas que no pasan por ahí en ese momento. El camino de "La Bestia" solo toma su nombre cuando ella, "La Bestia" lleva como un Virgilio inverso, sobre sus lomos, no al descenso sino cuesta arriba, al infierno, al norte.
Y es el infierno seguramente, porque para ellos, el infierno comienza en México, la salida del paraíso donde se circula semi-libremente acaba en la frontera de Guatemala con México.


Por aquí y por allá es fácil descubrir a los inmigrantes a través de sus miradas, ellos las tienen esquivas, ellas las tienen tristes y cada vez que sonríen quizá querrías sentir que te piden ayuda.
De los residentes locales, los hay muy hermanados con la situación por la que atraviesan éstos y también de los otros, de esos que solo tratan bien a los propios del país o a los extranjeros.


Los primeros son lo más hermoso que tiene esta tierra, muchos de ellos también son inmigrantes, que fundan colonias sobre la carretera con nombres nostálgicos que repiten los de su lugar de origen en centroamérica; otros van y vienen tanto, que todo mundo puede jurar en cada destino que pertenecen a ese lugar; hay aquellos de los que todo mundo ya olvidó el motivo de su llegada, como los chinos, pero tienen su historia y se comportan solidariamente, al nivel de un antiguo inmigrante, que no olvida que: llegar, es pavoroso.


De los otros residentes locales, está de más hablar, cualquiera los puede reconocer y cualquiera los puede llegar a defecar al baño más cercano, donde sea que hayan nacido o venido.
En Tapachula comienza para quienes nacieron más al sur y van al norte: la trampa. Para quienes van al sur, aguarda lo desconocido....

En la ruta....

Epílogo:
Importante mencionar se aprecia un gran número de religiones además de la católica, lo cual hace este sitio aún más interesante por el fenómeno. También es interesante que "nuestros propios extranjeros" (los que discriminamos por pertenecer a grupos indígenas, dueños auténticos y milenarios de esta tierra) pasan desapercibidos una vez más, ahora por el choque fronterizo entre dos naciones.


Yo percibo que tal circunstancia, al mismo tiempo que los lleva y trae dentro de esta marea contemporánea, los hará nuevamente, otra vez: "Los sobrevivientes del mundo mágico", tal como por otras razones, los llamó Laret Sejourné.
Foto epílogo del epílogo para May, donde se muestran dos mundos conviviendo en el mismo lugar y se demuestra que muy probablemente uno de esos mundos, es ciego.






















En la ruta...

Ubicación:Tapachula, Chiapas

martes, 15 de febrero de 2011

Mar

"Es una playa plana plana.... y ahí llegan las tortugas", me dijo un amigo. Boca del cielo no vale tanto la pena, ni el estero, mejor quedate ahí, en puerto arista.
Decidí desviarme hacia allá para conocer una de las playas principales de este estado. Ahí, se tiene la impresión de que le ha tomado mucho tiempo crecer como destino playero.


Tal vez se deba a que los extranjeros al considerar las playas mexicanas, tienen en mente los destinos del caribe y ribiera Maya o acaso los ya históricos y conocidos destinos del pacifico que desde los años sesenta cobraron fama y que hoy son el destino obligado de la ola que año con año forman los llamados springbreakers.
Quizá las playas de Chiapas quedan muy lejos para aquellos que no viven en el mismo estado o podría ser que la calidez del pueblo se sintiera ausente en ese destino, en parte por las amplias propiedades en que sus moradores se extienden y dispersan, no por tratarse de millonarios, sino porque ahí hay mucho mucho espacio.


Algunos lotes, quizá los mas pequeños tienen al menos veinte o cuarenta metros frontalmente y se extienden por cien o doscientos metros hacia el fondo, justo al lado de la carretera.
Ya en la playa las propiedades no son mucho menores y hay incluso zonas obscenamente abandonadas, propiedades que dan a la playa principal.
Sea por la razón que sea, Puerto Arista no tiene policías en las calles, tal vez solo se llena en temporadas vacacionales por los tuxtlecos que deciden darse una escapada, es enorme, azul, fino en su arena y hermoso por muchos ángulos.


Las tortugas marinas son sin duda el atractivo mas emocionante, es fácil también imaginar todo lo que se podría vivir en esa playa en la que por todas partes hay hermosos arboles de palo de rosa, enormes. Es fácil imaginar todo lo que ahí uno podría vivir y recordar para siempre.
Nunca en ninguna parte, se vio una playa tan hemosa, tan enorme y tan conocida, tan sola y serena.


Pero tal vez y solo tal vez la razón de su enigmático y fantasmagórico vacío humano en estos días sea que no está....

En la ruta...

Más fotos de Puerto Arista

Ubicación:Puerto Arista, Chiapas.

Tapanatepec







En la ruta...
Silencio... El clásico fulgor con que las mujeres del Istmo de Tehuantepec se expresan, es detenido por un momento. Sucede que muchas de ellas no son del istmo y tal vez, como muchas personas aquí, tampoco nacieron en este país.

La frontera aun esta a mas de cuatrocientos kilómetros, sin emabargo, las casetas telefónicas comienzan a mostrar los costos por minuto a todas partes de Centroamérica, Ecuador, Nicaragua, Guatemala, etc. todo a precios accesibles.
Una camioneta con policías detiene a una particular de tres toneladas, revisan cuidadosamente la caja mientras hacen preguntas al conductor.
El lenguaje es la identificación mas vigente en este lugar, el calo propio de las y los oaxaqueños del istmo de tehuantepec es inconfundible e inimitable, se nace en él y se crece con él.





Cada uno trae su propio modo de hablar y difícilmente se conoce otro o se adapta a otro de manera exacta.
Aquí en tapanatepec la gente calla, es el istmo y la frontera es lejana, pero aquí sobre todo, se valora mucho el silencio, el habla es delatora y podría arruinar muchos planes.

Ubicación:Oaxaca

viernes, 4 de junio de 2010

Carta a Javier Aguirre. (Escrita por Diego Rabasa)

Querido Javier:
He querido escribirte estas líneas desde hace tiempo pero no había podido hacerlo. La verdad estaba muy encabronado contigo por haber regresado a Jonathan Dos Santos. ¡En qué chingados estabas pensando! ¿Te acuerdas de la frase de Groucho Marx en la que decía que no quería pertenecer a ningún club porque no soportaba la idea de formar parte de un grupo que admitiera a alguien como él como miembro? Yo creo que la pronunció pensando en Paul Aguilar, Torres Nilo, Israel Castro y el “Venado” Medina. Después, cuando estaba apunto de superar el amarguísimo trago, me entero de que le diste el número 1 al Conejo. Ahí te encargo si se llega a tragar un gol, no vas a volver a dormir una noche completa. Es cierto que hacer lo correcto no siempre evite el error, pero también lo es que el error en la planeación de una batalla difícilmente termina en acierto. Ojalá me equivoque.
En fin, no te voy a permitir arruinarme el mundial. Y te voy a decir porqué. No me puedo imaginar muchas cosas de mi vida por las que estaría dispuesto a esperar cuatro años como lo hago cada quasilustro por un mundial. Y es que cómo no esperarlos cuando he aprendido tanto de ellos. Lo siguiente lo escribo más para que no se me olvide a mí, y no tanto para ti. De México en los mundiales he aprendido lo siguiente:
  • En el mundial de Estados Unidos ’94 aprendí el valor de la determinación cuando Mejía Barón no la encontró para meter a Hugo y cuando Aspe, Bernal y Jorge Rodríguez se olvidaron de si quiera llevarse una leve pizca de ella a la hora de tirar penales contra Bulgaria.
  • En Francia ’98 aprendí el peso de la historia y lo poderoso de la tradición cuando por unos instantes tomamos distraídos a los dioses del futbol y pensamos que podíamos derrotar a Alemania en octavos de final. Ese partido estaba ganado desde el momento en el que se cruzaron nuestras llaves: un marasmo de descalabros contra una montaña de derrotas históricas difícilmente podía tener un desenlace distinto.
  • En Japón-Corea 2002, tú me enseñaste que no importa cuánto piense que uno haya sufrido, siempre te pueden romper el corazón peor cuando nuestro archienemigo nos derrotó con un categórico 2 a 0 en octavos de final. El vacío que me provocó esa eliminación me dejó una cicatriz que todavía rezuma.
  • En Alemania 2006 aprendí que no importa cuánto te acerques a la meta si no cruzas la línea de llegada como vencedor es como si no hubieras salido jamás.
Como puedes ver la selección mexicana me ha hecho una mejor persona. Me ha enseñado a soportar con entereza la humillación, a sobreponerme del desazón, a entender que cuando el rival es más grande que tú tienes que poder con él y con la sombra que éste proyecta sobre ti, que la victoria no es consecuencia sólo de lo que se hace en la cancha sino de lo que el equipo es fuera de ella. Después de haberme fortalecido con todas estas experiencias, mi querido, queridísimo Vasco, creo que me corresponde la graduación. Me declaro listo para probar por primera vez en la historia las mieles del triunfo. Sabré, créeme, apreciarlo en su justa dimensión. El futbol, como casi cualquier actividad gregaria del hombre, es una representación de la tragedia existencial que supone estar vivo. Y como en toda gran tragedia, sé que ya están trazadas las huellas que nuestros pies han de llenar. El destino está echado y no nos queda más que caminar a la gloria o sumergirnos en la derrota una vez más. Pero antes de que cualquier cosa suceda quiero decirte que creo en ti y creo en esta selección de chamacos inconscientes que no sólo no se asusta al salir a jugar en Wembley sino que tienen el cinismo de echar a atrás a la mejor defensa del mundo. Creo en la desfachatez de esos niños que le metieron tres goles a Brasil y no recibieron ninguno en la final de un campeonato del mundo. Creo que esta selección carga el peso de una historia que no le corresponde y estoy convencido que te das cuenta y de que se van a sacudir el monolito de fracasos que pende sobre nuestros hombros.
Damos gracias a la Selección por hacer de nosotros hombres capaces de soportar una derrota, de habernos convertido en hombres de fe a los que no importa cuántas pruebas les haya dado la realidad de su incompetencia cada cuatro años volvemos a entregarnos a ella. Gracias por esto y por todo. Estamos listos para lo siguiente. Vamos, Vasco. Vamos, chingada madre.


Pd. No importa que jamás vayas a leer el contenido de esta carta, y que jamás mi nombre vaya a formar una imagen en tu mente. Ya salió de mí y a algún sitio llegará. Es más, confío en el camino que habrá de seguir porque como decía Jacques Derrida: "Una carta siempre llega a su destino."